domingo, 2 de enero de 2011

Friday's de Parque Arauco... Tragedia!

Es éste mi primer comentario en este nuevo blog, donde pretendo comentar simplemente lo que va ocurriendo sin mayores pretensiones. Partamos por el hecho que se lleva la nota amrga del día. Después de una buena reunión matutina en la iglesia, como buen domingo era momento de almorzar fuera con la Igna. Dudamos entre el Applebee's de Vitacura y algún lugar del Boulevard del Parque Arauco. Bueno, elegimos esto último y fuimos al Friday's. No resultó fácil que nos atendieran, ni mucho menos que nos llevaran las bebidas (de algo mientras llegaba el plato de fondo, ni hablar).

De fondo nos entreteníamos conversando y viendo el partido del Málaga contra el Sporting... menos mal que ganó el equipo de Pellegrini! Me cae bien "El Ingeniero" más allá de que no sea carismático, es exitoso y eso es valorable. Pasaron 35 minutos cuando más que los platos llegó la primera explicación: "Tenemos una demora, porque pidieron la carne bien cocida"... OK, es entendible, pero yo que no soy un eximio parrillero, soy capaz de hacer un lomo bien cocido en media hora, por lo que resultó poco creíble el comentario. Al poco rato apareció el mentado lomo que había pedido la Igna junto a mis Fajitas. Imposible una carne más cruda que esa! Ni un inglés se la comía, así es que la devolvimos...

Tras unos 10 minutos, en que me resultó imposible no comer mis Fajitas para que caballerosamente hubiéramos comido al mismo tiempo, apareció de nuevo el plato. El trozo de lomo era otro, de bastante peor aspecto, y las papas fritas estaban muy pasadas de aceite. Cuchillo y tenedor de la Igna se abrían paso entre las vetas del lomo, que derechamente eran pedazos de grasa... Y sí, adivinen qué... De nuevo venía cruda la carne! Y ahí, la actitud molesta que uno se da el gusto de tener en estos casos: pedir la cuenta, poner mala cara y tratar de mantener una conversación decente con el administrador del local.

Pagamos molestos y llegó la administradora. Nos explicó lo raro que era que no le hubieran avisado de nuestro caso ni cuando reclamamos por la demora, ni cuando devolvimos el plato. Mucho peor para ella era darse cuenta in situ, que el famoso lomo no había sido un deleite frugal, sino que había quedado cais intacto en el plato. La solución, pedir disculpas y manifestarnos que "lamentablemente" ya habíamos pagado, entonces no podía hacer nada más que regalarnos un postre, un trago (sí, la oferta era un trago a las 3 de la tarde!) o cenar gratis si alguna vez volvíamos y dábamos su nombre, el que jamás nos dio en realidad.

Ahí nos dimos el segundo gusto del almuerzo. Dar las gracias, pero no aceptar nada. La carne estaba mala, pero le agregamos un poco de condimento después de retirarnos sin ánimo de volver a este restaurant... En resumen, la trilogía completa del servicio pésimo: Tarde, Mal y Nunca. Tarde porque se demoraron muchísimo en llegar con los platos en la primera oportunidad. Mal porque el lomo bien cocido (así decía la boleta incluso) llegó crudo. Y Nunca porque la solución verdadera ante un producto defectuoso no apareció jamás.

En suma, se cierra mi corta historia con esta cadena de comida rápida, y se sigue confirmando una regla que estoy a punto de patentar: "Mientras más pruebo comida rápida, más me gusta Mc Donald's".

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